miércoles, 18 de febrero de 2009

José Andrés, en nombre del padre

A poco más de un mes del fallecimiento de Andrés Arocena, la Agrupación Manuel Oribe ya tiene un nombre para candidatear a la Intendencia de Florida: José Andrés Arocena.
Hasta la tarde de ayer tenía ese dato 'pelado', es decir carente de muchos más elementos que el titular que me hizo llegar una fuente de la interna, que confirmé porque se le escapó días después a un militante. Pero ayer martes a la noche se sumaron más argumentos y mejores explicaciones para acompañar al dato, que dejaba de estar 'pelado' para ser una noticia bastante vestida.
Desde mucho antes del fallecimiento del líder histórico de la 62, se especulaba con otros posibles nombres como para tirar a la comuna. No era de extrañar, en primer término porque no se sabía con fehaciencia si Arocena estaría habilitado para mayo de 2010, y en segundo lugar porque era evidente que la salud del candidato natural desmejoraba a paso acelerado. Incluso alguna vez Carlos Enciso afirmó, en una nota realizada a mediados del pasado año, que había que ver si en 2010 Arocena era una figura "candidateable".
Los nombres manejados fueron varios. Enciso aclaró de primera mano que no aspiraría. Carlos Arrillaga parecía un número cantado desde afuera, pero en la interna eran evidentes las profundas diferencias entre éste y buena parte de la dirigencia de la agrupación (de hecho una vez fallecido Arocena, se alejó por completo de la 62 ya que sólo lo mantenía allí "un compromiso con Andrés", según explicó).
Otros dos nombres que aparecieron también fueron los de Carlos Galoso (ex presidente del Centro Comercial e Industrial de Florida) y Germán Fierro (presidente de ADEOM). Pero ninguno prendía con la fuerza que se esperaba. No es sencillo tener un nombre que todos acompañen a pies juntillas en la 62, y eso pesa.
Era notorio que la agrupación buscaba una figura que no tuviese que presentar de buenas a primeras. No aparecía hasta ese momento, para nada, el nombre de José Andrés, de algún modo "el más floridense" de los hijos de Andrés Arocena.
Pero la situación por la cual Andrés Arocena Noceti terminó no pudiendo ser candidato resultó ser una muy distinta a las que se planteaban en los posibles escenarios. Ya no es por tener suspendida la ciudadanía o por no estar en las mejores condiciones como para afrontar una campaña, sino por haber fallecido.
El aire que respiran, en pleno duelo aún, los militantes de la 62 es muy especial. Las cargas emocionales tienen cabidas en muchos lugares, y afloran los simbolismos. En ese marco, el 12 de febrero, cuando se homenajeaba a su padre, José Andrés irrumpió con un discurso que dejó un tendal de nudos en las gargantas de los arocenistas. Los enmudeció. Era un discurso que, reconoció él, los familiares de Arocena tenían "muy pendiente" desde hacía mucho tiempo. "Nos debíamos estas palabras frente a ustedes", dijo, excusándose de no haberlas dicho antes porque "por un motivo u otro nunca era el momento oportuno de hablar, de decir lo que pensábamos, de salir a la prensa; y eso nos fue quemando desde adentro".
Además de recordar la figura de su padre, develó algunos datos que habían permanecido en total hermetismo hasta el momento, como por ejemplo que el día que fue procesado, "sólo gracias a la intervención de la jefa de Policía", Alida Silva, Andrés Arocena se salvó de ser "calaboceado" junto "a una banda de narcotraficantes que en esos días estaba presa en la cárcel de Florida".
Pero, lo que hace al asunto, el caso es que el discurso desnudaba tener una concentración de situaciones ante las cuales se quiso hablar y no se pudo. En unos pocos minutos, se dijo todo eso, y fue mucha esencia, tal vez demasiada para un momento tan emotivo para los integrantes de la agrupación que lideraba su padre.
Del viernes 13 en adelante, los que tenían esa idea rondando en sus cabezas aún desde antes, se animaron a decir que les parecía buena la idea de que José Andrés fuese su nueva figura para aspirar a la Intendencia. Y parece que, ayudada o no por la muerte tan reciente y por lo fresco todavía de ese discurso que sacudió tanto, la idea prendió. Es por eso que hoy no resulta raro ver, por ejemplo, a Caito Shaw comentando en el Facebook de Marcos Pérez Machado: “tenemos candidato”, en referencia a José Andrés, que el 12 cerró su discurso diciendo: “viejo, descansa en paz, que nosotros vamos a seguir en el trillo que marcaste”. El tiempo dirá qué pasa. De momento parece ser el único nombre que logra un consenso espontáneo, y eso no es poca cosa…. sino pregúntenle al Congreso del FA.

lunes, 16 de febrero de 2009

Arocena

Cerca del 90% de este post tiene más de un mes. Fue escrito entre el 12 y 13 de enero, pero quise ajustarlo, pulirlo, y nunca me dio el tiempo. Hoy cumplo conmigo mismo y lo cuelgo, aunque sin analizarlo demasiado. Hice poco más que actualizarlo en el tiempo.


El Partido Nacional perdió el pasado mes a su figura más importante en el plano departamental. Andrés Alejo Arocena Noceti, intendente durante el período 2000-2005 y candidato fundamental en las aspiraciones blancas de recuperar la Intendencia de Florida, falleció en la madrugada del lunes 12 de enero a los 73 años de edad, producto de un paro cardíaco sufrido en su casa de veraneo en Punta del Este.
En los últimos años el dirigente nacionalista evidenciaba un desmejoramiento en su salud, producto de un problema arterial del cual se negaba a ser intervenido, según explicaron allegados. A ello se sumaba el haber soportado una racha negativa que comenzó en mayo de 2005 con la derrota por sólo 372 votos en las elecciones municipales, y que incluye el fallecimiento de su esposa Malena (María Magdalena Argul) el 28 de junio de ese año, la necesidad de vender la bodega en La Cruz, el procesamiento con prisión definido por la Justicia en diciembre de 2006 y el pedido de condena del fiscal Leonardo Morales en octubre de 2008, además de los propios inconvenientes de salud.

Polista, empresario y político
Nacido en Montevideo el 14 de mayo de 1935, de niño se hizo simpatizante de Montevideo Wanderers, al tiempo que en la juventud practicó polo, llegando incluso a representar a Uruguay en torneos internacionales.
Padre de cuatro hijos (Magdalena, José, Sarah y Alejandro) y con una descendencia de once nietos (“armo un cuadro de fútbol”, solía decir a sus amigos), Arocena había dejado la actividad empresarial en 2006 al vender su bodega ‘Vinos de La Cruz’ (ex ‘Sociedad Vitícola Uruguaya’) a un inversor italiano, pero no pudo dejar su dedicación a la actividad política, en la cual de hecho ya había comenzando la campaña hacia las próximas elecciones nacionales y departamentales.

Intendente, sueño en el que insistió
Hijo de un empresario vitivinícola con actividad en gremiales agropecuarias e incluso diputado por Florida, el doctor Julio Arocena Folle, con menos de treinta años de edad Andrés Arocena se desempeñó como edil local de La Cruz, siendo designado en 1966 secretario general de la IMF por el intendente Asdrúbal Alzati.
En 1971, a los 36 años, fue candidato a la intendencia por la lista 62 ‘Agrupación Manuel Oribe’, que pese a ser fundada por blancos independientes comenzaba por esa época a filiarse al wilsonismo. Las elecciones del ‘71 las perdió por sólo 120 votos.
Durante algunos años de la dictadura militar presidió la Asociación Rural de Florida, siendo en calidad de presidente de esa gremial agropecuaria que emitió un discurso con críticas al gobierno de facto, lo que le valió ser ‘invitado’, al bajar del estrado instalado en la plaza Asamblea, a cruzar la calle e ingresar a la Jefatura de Policía.
En 1984 se postuló nuevamente a la comuna, siendo el candidato más votado, pero la ley de lemas hizo que la elección fuese ganada por el Partido Colorado.
Un año más tarde, recomendado por Wilson, fue designado para integrar el directorio interventor del Banco Comercial, hasta 1987, reintentando en 1989 cumplir su sueño de jefe comunal. La lista 62 fue la más votada, pero pese a que el Partido Nacional ganó las elecciones, los sublemas que acompañaban a Cono Alfredo Brescia sumaban más, por lo cual fue éste el intendente.
En ese período fue suplente de Alberto Zumarán en el Senado, actuando como legislador en varias oportunidades.
En 1995, tras lanzarse el año anterior -sin fortuna- a la diputación, fue designado director de Antel.
En el 2000 finalmente hizo realidad su sueño, ganándole la intendencia al hoy senador Juan Justo Amaro.
El 8 de mayo de 2005 fue por la reelección, pero perdió por 372 votos frente al actual intendente, Juan Francisco Giachetto.Se preparaba para dar una nueva batalla, presentándose en el mapa político local como el candidato en mejores condiciones de pelearle la intendencia a Giachetto.

Los peores años
Es imposible dudar que los últimos años fueron los más complicados para Arocena. Tras haber sido publicada en noviembre de 2004 la investigación que desnudaba la existencia de la barraca El Telón, narrando su relación comercial con la IMF, la Junta Departamental instaló (a instancias del edil blanco Jesús Bentancor) una comisión investigadora que no sólo puso la lupa encima de El Telón, sino también sobre todo el sistema de compras de la comuna. Los resultados de la investigación (ya he dedicado bastante tinta al asunto, así que en esta oportunidad omito) fueron llevados por la Junta Departamental a la Justicia, la cual dos años y medio más tarde, teniendo también información que aportó la actual gestión de la IMF, lo procesó con prisión por el delito de abuso de funciones en reiteración real, y un delito de falsificación de documento.
Antes de eso, tras la derrota electoral por ajustadísimo margen, tuvo que soportar el golpe más duro de todos: la muerte de su esposa, Malena. Le siguieron la necesidad de vender la bodega de La Cruz (siempre dijo que salió con menos plata de la que entró a la IMF), algunos problemas de salud y por último, luego de haber conseguido la libertad tras 370 días de prisión domiciliaria, el pedido de condena por siete delitos de abuso de funciones, al cual estaba haciendo frente.

Dos visiones cercanas
El día que escribí esta reseña de la vida de Arocena, había hablado por la mañana con Gervasio Martínez, que fue una de las personas que políticamente estuvo más cerca suyo durante tres décadas, y con Francisco Gallinal, líder nacional de la facción blanca que actualmente integra la Agrupación Manuel Oribe: Correntada Wilsonista.
Gervasio no pudo soslayar la cercanía de Arocena con Wilson Ferreira Aldunate, recordando que fue el padre del recientemente fallecido uno de los primeros en señalar a Wilson como un potencial candidato a la presidencia. De hecho el actual integrante de Alianza Nacional aún tiene en la memoria cuando, a fines la década del ‘60, “siendo muy chico” –según indicó- asistió al almuerzo en el “Salón Maravilla” que sirvió de acto de adhesión de la Agrupación Manuel Oribe al Movimiento Por La Patria.
Pero por sobre todas las cosas Gervasio Martínez tiene presente a Andrés Arocena como el dirigente que alentó el ingreso de una camada de jóvenes a la actividad política, pero no para llenar ‘clubs’ o hacer bulto en reuniones o actos, sino a participar. “Para toda decisión él siempre decía: ‘tengo que hablar con los muchachos’…”, recordó Gervasio.
En ese contexto, no les llamó la atención –explicó- que “en medio de la resistencia de la dictadura” haya respaldado la creación del Centro Cultural de Jóvenes que, entre otras cosas, organizó jornadas de canto popular con algunas figuras proscriptas. “Vinieron Estramín y Fosatti, y se cantaba ‘Hasta sucumbir’. Nosotros, si no hubiese sido por el apoyo de Andrés, en realidad no me imagino que nos hubiésemos animado a tanto”, comentó.

Por su parte Francisco Gallinal tiene, lógicamente, una visión más cercana en el tiempo. No porque no lo conociera de antes, sino porque la intensificación del vínculo se dio fundamentalmente en los últimos años. “Consternado” y “sorprendido” por la noticia que en ese momento era muy fresca aún, no pudo evitar referirse a “la dureza de los últimos años”. Primero “sufrió el fallecimiento de su esposa”, y después en lo político “fue objeto de un perseguimiento absolutamente injusto y fuera de dimensión”, señaló, asegurando que “la pérdida de la libertad lo afectó enormemente”, ya que “cuando a una persona probadamente honrada le pasa una cosa de ésas, el golpe es tan grande que termina afectando la salud”.
Por último, recordando que en las contiendas electorales “la suerte le fue bastante esquiva”, quiso hacer mención a la derrota de 2005, sobre la cual no dudó en señalar culpables. “En la última elección, si no fuera por los problemas internos del Partido Nacional él hubiera sido el intendente sin lugar a dudas. Ahí hay responsabilidades marcadas. Lamentablemente la competencia interna terminó con acusaciones incipientes que nos llevaron a perder la elección por unos pocos votos. Impidieron que ganara Arocena, pero también impidieron que ganara el Partido Nacional; eso a él lo golpeó”, comentó Gallinal.

Por si a alguien le interesa
Como, pese a un post como éste, esto no deja de ser un blog, me tomo, como de costumbre, la más absoluta de las libertades para comentar lo que se me canta. En este caso lo que se me canta es qué me parecía Arocena.
Alguna vez Alvaro Riva escribió, en su columna Ruido Urbano de la contratapa de El Heraldo, que nadie como yo tenía tanta cizaña contra Arocena. Para nada. Sí me ofuscó y me ofusca el manejo y el despilfarro de la administración que él encabezó, pero no se asemeja ello a la cizaña que me atribuyó en ese momento el director del diario local (aunque lo hizo en tono jocoso, lo reconozco).
No voy a sorprender a nadie que me conozca si afirmo, como lo he comentado con muchos amigos, que estoy convencido de que, tal como él mismo lo afirmaba, Arocena salió con menos plata de la que entró a la IMF. Pero eso no lo exime de lo otro.

Voy a cortar mucho camino, a tomarme demasiadas licencias para explicarlo, pero creo de rigor hacerlo. Durante los diez años que, trabajando en medios locales, estuve cerca –como periodista- de la agrupación Manuel Oribe, pude observar un grupo muy nutrido de personas que a simple vista se nota bastante homogéneo. Pero con el tiempo comencé a observar los subgrupos con improntas muy diferentes. Primero que nada me refiero a parte del casco menos militante, que en ocasiones participa de plenarios, y que en gran medida entró o aspiró entrar (o hacer entrar a un familiar) a la Intendencia. También hay un casco militante tan residual como el anterior en cuanto a la participación en la orgánicapero, pero que integra la 62 por cuestiones más relacionadas a aspectos tradicionalistas, así como por convicciones ideológicas. Aunque en determinados puntos estos dos grupos son transversales, mayoritariamente los del segundo no tienen para nada las intenciones de los del primero.

Los frentes con peso
Pero fuera de esos dos sub grupos, vi siempre en la 62 dos frentes con señas de identidad más marcadas y diferenciables entre ellos, que son de algún modo el corazón de la actividad de la agrupación.
El primero de estos frentes tiene características más bien familiares, y es el que genera el ambiente más cálido y confortante dentro de la Manuel Oribe. Es fácil notar que sus componentes han estado allí por generaciones, despertando la faceta más afectuosa de la personalidad de Arocena (no quiero cometer el error de dar apellidos y dejar gente afuera). Eso sin desmedro de que integrantes de ese grupo hayan ocupado o no cargos de confianza o hayan integrado los primeros lugares en las listas, e incluso que hayan ingresado a emplos públicos por vías demasiado directas; no viene al caso.
El otro subgrupo se asemeja más a aquél primero de especuladores 'por un trabajito' en la IMF, pero en mayor dimensión; de modo incomparable. No es muy difícil identificar a los integrantes de esta çultima facción. Hasta por la vestimenta se sacan. Se concentran en ellos los párrafos de irregularidades y situaciones espurias que se le achacan a la gestión del ex intendente.

Pese a no tener un relacionamiento muy fluido, uno va armando conceptos al trazar características, y lo que llegué a dibujar de Arocena se aleja bastante de lo que se puede delinear de éstos.
No me lo imagino a Arocena ideando o montando algunos vericuetos para conseguir determinados beneficios de modo no muy limpio. Sí me los imagino, sin embargo, a muchos de los componentes de ese sub grupo en esa situación.

¿Entonces? ¿Coincido en que Arocena es inocente? ¿En que fue una víctima de su entorno? No, para nada. Por más trillado que parezca un ejemplo, no se puede tratar de víctima al capitán de un barco que ve cómo algunos marineros están desbaratando el navío y no asume su responsabilidad de hacer, al menos, parar la mano. Máxime si, como agregado, terminaba llamando a nuevos marineros que, sabía, se comportarían igual que los anteriores y no harían más que agravar la situación.
Me comentaba un amigo blanco, y coincido, que el día del sepelio se veía llorar a muchos la pérdida del amigo, y a otros se los notaba angustiados porque saben que, sin Arocena como cara visible, se les va a complicar para acceder a determinados lugares y poder seguir en el baile.
foto superior: gentileza Marcos Pérez
foto del sepelio: gentileza Fabricio Alvarez

viernes, 30 de enero de 2009

Agua, que no es poco, después de cinco meses

La depre colectiva a la que nos vienen obligando la sequía y sus consecuencias en el agro, fundamentalmente en la lechería -que a su vez lidia con el problema del precio que no para de caer- parece tener un respiro por este fin de semana. Medio cansado de escuchar un día sí y otro también a gente llorando sus penas en diarios, radios y tele, o a representantes de esa gente llorándolas como si fuesen suyas, no es que relinche de alegría al llegar este respiro, pero sí me tranquiliza saber que el desánimo y el bajón que contaminan el aire se disipan; vaya uno a saber por cuánto.
No me molesta que gente que vive con lo puesto y con lo que trabaja a diario, resignando hasta poder ver su hijo bailar el pericón en la escuela porque se le hizo la hora del ordeñe, esté contando sus penas y reclamando que lo apoyen. Tampoco que sus representantes gremiales lo hagan, pues al fin de cuentas para eso están.
Sí me quema, y mucho, que ese contexto me obligue a estar apenado de quienes no socializaron sus ganancias este mismo año, cuando el precio y remisión eran históricos pero por lo formidable, y ahora en sus 4x4 (empadronada en Flores seguramente), a un año de sus viajes a Europa o sus vacaciones en el este, reclaman socializar sus pérdidas y me piden a mí, que ando en bici o a pata, que los vea como que la están pasando peor que yo, y como tipos fundamentales para la vida del país, porque por sus ordeñes y sus praderas pasa la cadena que mueve la transmisión de la economía del país, o de buena parte de ella, según dicen.
No pocos productores lecheros, pequeños o medianos en su defecto, han tenido que cortar sauces para dárselos a las vacas como si de pasto se tratara. Han mandado animales a matadero a precios irrisorios; han dejado de ordeñarlos porque sólo sirve, en una de esas, conservarlos por si la cosa se revierte. Allí la situación es bastante diferente a la que pasa el que pide y pide, usando a estos otros como chivo expiatorio para poder especular como de costumbre con un crédito blando que de repente ni paga (preguntad por qué cuando fue histórico el momento del agro, la morosidad de la contribución inmobiliaria rural aumentó; preguntad si pagan cuando pueden -que es siempre- los créditos anteriores).
En fin. La sequía, sin dudas, es una situación jodida que no nos deja siquiera poder decir: 'aquel está bien que se queje y aquel no', porque en definitiva todos la pierden de algún modo, aunque sí duele, insisto, que me quieran hacer cómplice de las especulaciones de algunos, y espectador de un teatro de víctimas mitad documental - mitad ficción.
Se me fue la moto tal vez, hice un poco de catarsis, porque uno muerde bronca cuando ve que la situación no es la indicada para largar determinados comentarios.... como éste tal vez.
Es que llovieron 42 milímetros entre las 7am del jueves y las 7am del viernes. Para encontrar un registro similar de la estación meteorológica local hay que retroceder hasta el 28 de agosto, cuando llovieron 42 mm. Entre ese día y ayer, el día que llovió más fue el 7 de setiembre, que cayeron 25 mm. Noviembre tuvo una sola lluvia, el día 6, de 4 mm. Octubre tuvo siete días de lluvia. Uno, el 22, de 13mm. De los seis restantes ninguno llegó a los 3mm.
La situación en estos cinco meses, evidentemente, ha sido jodida por demás. Ojalá no haga caer a nadie (aunque ya es tarde para manifestar este deseo), y ojalá no sirva de coartada para los que quedan pipones cuando el verde abunda.
Se me ocurre que también puede ser tarde para decirlo.

martes, 20 de enero de 2009

¿Sobreseimiento?

La creación de un grupo en homenaje a Andrés Arocena en Facebook, trajo consigo no sólo la espontánea multiplicación de miembros en siete días, sino también una llamativa noticia que introdujeron dos miembros en el foro donde los simpatizantes y amigos del homenajeado dejan sus mensajes recordándolo.
El grupo, creado el 14 de enero por María Inés Carrau Lussich, está al borde de los trescientos miembros, encontrándose entre éstos reconocidos dirigentes blancos, tanto del plano departamental como del nacional.
La noticia en cuestión la dio, en el foro, el ingeniero Alvaro Carrau Carve, padre de la creadora del grupo. Al mediodía del jueves 15, Afirmó que la muerte del líder blanco se dio "poco antes de que salga el sobreseimiento de la causa", por lo cual falleció "sin saber que al final la justicia le daría la razón", estando "intacto su honor", según comentó.
Esa era la única mención al sobreseimiento de Arocena, hasta ayer. Nicolás Fossati, hijo del cantautor Carlos María, subrayó en el foro que era necesario "hacer mención al sobreseimiento de la causa", recalcando que "dos días después de su muerte, Andrés fue encontrado completamente inocente por la justicia".
Ni el abogado floridense de Arocena, Ernesto Noria, ni fuentes de la Fiscalía, ni en la cúpula de la 62 (Carlos Enciso, por ejemplo) están al tanto de que esto sea así. Incluso sorprende que haya habido un dictamen 1) en plena feria judicial, y 2) post mortem (en todo caso podría haberse 'conocido' un dictamen definido previo al fallecimiento).
Mientras aguardo respuesta a los mensajes que le envié a Carrau y Fossati, mando algunas conjeturas, apoyado en conversaciones que en las últimas 24 horas he mantenido con personas vinculadas al caso.
1) Al fallecer Arocena la causa puede haber sido archivada automáticamente, por no poder ser juzgado alguien que no existe.
2) En 2006 el ex intendente fue procesado por 'abuso de funciones en reiteración real' y un delito de 'falsificación ideológica de un documento', siendo este último producto de no haber declarado la bodega de La Cruz como parte de su patrimonio. Arocena adujo responder a la pregunta ¿por qué conceptos tiene ingresos?, obviando por ello mencionar la bodega, pues se trataba de algo deficitario en ese momento (de hecho poco tiempo después la vendió). En tal sentido, en octubre de 2008, cuando el fiscal Leonardo Morales pidió la condena por siete delitos de abuso de funciones, no incluyó el de falsificación. Puede, en tal sentido, haberse definido el sobreseimiento por ese delito, aunque también llama la atención que la decisión se tome durante la feria judicial. Y de ser así debería haber sido antes de la muerte, me señaló un letrado).
Sea como sea, resulta extraño que en medio de la feria se haya efectivizado el sobreseimiento o el archivo, por lo cual toma fuerza la hipótesis de una decisión tomada por algún magistrado, no formalizada, pero sí comentada en ámbitos íntimos.... desde donde se comenzó a propagar.
Otra opción es que no haya pasado absolutamente nada, pero parece ser la menos probable.

lunes, 19 de enero de 2009

Arocena sobreseído

Como adelanto de los cables de las agencias en la década del '70, por el momento es toda la información. Apenas pueda, amplío.

viernes, 16 de enero de 2009

Los preplagios de Jelen

Aunque admito que empecé por las de Jaime Yaffé, y así llegué a las suyas, con el tiempo me volví también adicto a las columnas de Marcelo Jelen en La Diaria.
Dado que soy bastante anacoreta y, como agregado, muy poco es lo que comento esas cuestiones en los mano a mano, en oportunidades llegué a dudar, durante un tiempo, si era uno de dos o tres que concuerda bastante seguido (no siempre, ni casi siempre) con algunos razonamientos 'alternativos' que expone Jelen frente al cartón del "recato republicano" o la aparente ortodoxia (hemipléjica) de varios 'compas', que no son otras que diferentes versiones de esquemas conservadores que suelen inundar de tinta la mayoría de los medios uruguayos, del perfil que sea.
A lo que me ha ayudado mucho Jelen (sin saberlo, claro está) es a confirmar que no siempre soy tan nabo cuando cavilo hacia determinados rumbos (o hacia más de uno, porque la ambigüedad también puede ser una opción). Por suerte con el tiempo he encontrado otros espécimenes que se han prendido, como yo, a esta pluma.
Cuando Jelen escribió 'Afuera', alguien me dijo que era una columna como para volantearla. Semanas después un amigo, que no tiene ningún tipo de relación con ese 'alguien', y desconociendo la opinión de éste, me comentó que había fotocopiado esa columna para regalársela a todos los que caían por su casa, que es una forma de volantearla.

Jelen suele hacerme acordar a Facundo Cabral cuando, en el preámbulo de 'Distancia', le plantea a su autor, Alberto Cortez:
- "todavía no entiendo como yo no escribí esta canción", recibiendo como respuesta:
- "creo que te la plagié antes de que se te ocurriera".

En efecto, en ocasiones he llegado a creer, durante algunos segundos, que Marcelo Jelen me plagia columnas antes de que se me ocurran. Después descarto la idea (apoyado también en palabras de Alberto Cortez -que no me gusta tanto como pueden llegar a suponer tras dos referencias- pero iugual así le agradezco mucho que me facilite con sus textos decir cosas como "Pudiera ser que supiera/ cómo decirle a la gente/ con una pocas palabras/ lo que pasa por mi mente. (...) Pudiera ser que pudiera/ si yo tuviera talento/ y el lirismo necesario/ para decir lo que siento".

El lirismo de Jelen me da la posibilidad hoy de ayudar a un acercamiento de explicación sobre lo que se me ha cruzado por la cabeza durante el 'escándalo' (¿?) de la foto de Daisy Tourné en la ducha. Y por lo visto somos varios. De no ser así, doy por descontado que la JSU ya había montado hace rato una movida del estilo "todos tenemos nuestra foto en la ducha" (que me la sacaría y la colgaría, adelanto). Pero no ha sido. Supongo que obedece, en gran medida, al choque de argumentos en los fueros más íntimos de cada cual.

Por eso, una vez más, gracias Jelen por el plagio pre ocurrencia.

Qué face para un book
por Marcelo Jelen, La Diaria, 16 de enero de 2009(*)

Quien engendre una página personal en redes sociales electrónicas como Facebook habrá comprado el derecho a husmear en la vida de los demás. El precio: exhibir algo de sí mismo. Mucho o poco, cada cual se lo regula. Algunos exponen su ideología política, su religión, su "situación sentimental" y hasta su número de celular y los detalles de su tarjeta de crédito. Otros no explican nada. O hacen un fill in the blanks con referencias cultas o chistosas. O escudan su imagen en personajes de historieta. O prefieren mostrarse en una borrachera grotesca a las cinco de la madrugada. O ni siquiera usan su nombre verdadero.Cada uno elige el aspecto que ofrecerá en Facebook. Como en el mundo material, casi nadie quiere quedar feo, idiota, ridículo o malo frente a los demás, a menos que le paguen muy bien por eso. Porque esos sitios son públicos, a pesar de las promesas de las empresas que brindan el servicio. No hay ninguna forma de comunicación en Internet que pueda considerarse privada, sea el e-mail, los foros virtuales, el chat o las redes sociales.Los que se mueven por esos espacios saben que en ellos se genera una atmósfera donde la realidad es opcional, elegida, nada cotidiana. En general, prefieren presentarse lo mejor posible, irreales pero lindos, diciendo whisky. Predominan las fotos playeras o nocturnas y con los vasos en alto, los retoques en Photoshop, las descripciones de "estado" en inglés, las listas interminables de libros y películas favoritas en el idioma original.El fin de semana, la ministra Daisy Tourné volvió de la playa, se refrescó en la ducha instalada en el fondo de su chalet rochense y su amiga Mela le sacó la foto, de los hombros para arriba y con sonrisa extática. A ella le gustó tanto que la publicó en su sitio de Facebook, así la verían sus casi tres mil "amigos", con la leyenda "no hay nada más auténtico que una mujer mojada". Una afirmación que cualquier feminista podría rebatir con facilidad. Una frase que Armando Bo no habría vacilado en incluir en un guión cinematográfico para Isabel Sarli.Nadie debería sorprenderse del revuelo que ocasionó la foto y el texto en prensa, radio, televisión y en despachos de agencias internacionales de noticias. Pero Tourné se ofendió con el "soplón" (el periodista del diario El País) "que roba material de acá porque no sabe escribir otra cosa". Y le reclamó "un poquito de ética de vez en cuando". "¡Qué triste rol! ¡Qué poquita cosa!", comentó. El razonamiento suena, por lo menos, insólito en alguien que les obsequió su estampa bajo la ducha a tres mil personas. Que no son todos amigos sino "amigos", así, entre comillas.La ministra no se enojó del mismo modo en noviembre, cuando La República le hizo eco a una noticia que ella misma publicó en su sitio de Facebook: la oferta de una torta de dulce de leche a un adicto a la pasta base de cocaína como condición para que iniciara un tratamiento de rehabilitación. Tuvo éxito.Tourné sabe que nadie "robó" su foto, pues la privacidad en las redes sociales, y en Internet en general, es un concepto vidrioso y relativo. Lo sabe no sólo porque es una figura pública, sino porque ella misma formó parte del puñado de uruguayos pioneros que solían chatear, con muchas dificultades y a través de medios muy primitivos, a principios de los años 90.El caso de la foto en la ducha reanimó el debate acerca del decoro de los funcionarios del gobierno y su apariencia ante la ciudadanía. Se volvió a mentar aquella frase sobre la mujer del César, que le ha servido a unos cuantos como excusa para parecerlo sin serlo, esta vez no referido a la honestidad sino a la imagen que "debe dar" un político. ¿No será mejor que se mostraran tal cual son?Pueden discutirse unos cuantos aspectos sobre la foto de Tourné. Si está linda o fea, si está desnuda o tiene la malla puesta, si alguien le está haciendo cosquillas, si se le está fijando bien el bronceado. Todo eso resulta nimio a la hora de calificar su desempeño como ministra o dirigente política. Pensar que sus subalternos la respetarán menos después de verla bajo la ducha equivale a suponer que los policías son idiotas.Se trata de una de las imágenes, secas o mojadas, más auténticas que se hayan visto en la "red Uruguay" de Facebook. Eso es mucho decir para un político de este país, e incluso para cualquier usuario del espacio virtual. Aunque nadie podría calificar de espontáneo el proceso que implica tomar una fotografía, grabarla en el disco duro de la computadora, publicarla y redactarle una leyenda.Espontáneo, no. Pelotudo, tal vez. Qué inhumano exigirle a una persona, ignota o célebre, que mantenga sin fisuras la compostura en todo momento de la vida. La pelotudez es un derecho humano, y también tomarle el pelo a quienes caen en ella.

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martes, 13 de enero de 2009

Pérdidas

Tenía planificado colgar hoy un post acerca del fallecimiento de Andrés Arocena. El texto está casi listo, pero lo voy a subir mañana o pasado.

Es que en este momento me llega y se me sobrepone la noticia del fallecimiento de Eleuterio Paredes, el Flaco. Era el referente más antiguo del Partido Socialista en el departamento.

Trabajador gráfico, fue junto a Hugo Cónsul el alma del PS durante décadas, encabezando la lista cuando no se conseguían veinte que dieran su nombre.

La pérdida del flaco me obliga a referirme a la de otro socialista, el doctor Walter Martins, sobre quien escribí un post que preferí no colgar, no sé bien por qué.

Son dos personas que sabían de mi aprecio, y con eso me alcanza.

Sobre Walter, el post no publicado incluía una anécdota, de las 3547 que él generaba por día, que creo que lo pinta de pies a cabeza en su postura cotidiana. Su extraña seriedad, con dosis de acidez, y un humor a veces demasiado fino, y en otras demasiado absurdo, y por eso mismo espectacular.

Pérdidas de tipos que apreciaba.